Siempre he pensado que esto de los blogs son actos de autocomplacencia manifiesta gritada al exterior vía web. He despotricado en contra de ellos en más de una ocasión, y como tan a menudo me sucede, tengo que admitir que donde dije digo, digo Diego.
Vistos los últimos acontecimientos y que tras una profunda reflexión he llegado a la concluisón de que me expreso fatal, he decidido poner mis pensamientos por escrito a ver si de una vez aprendo a ser un poquito más clara y un poquito menos concisa, a ponerle algo de literatura a la cantidad de payasadas que se me pasan por la cabeza al cabo del día y, de paso, ahorrarme la terapia.
Para ser el primer día, creo que es suficiente. Ahora que he pasado de currar como una mula a vivir en la más absoluta calma chicha, utilizaré los recursos que el trabajo me proporciona para ir escribiendo en las tediosas tardes que me esperan hasta noviembre.
Hasta pronto, que tengáis buen comienzo de semana.
lunes, 19 de abril de 2010
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Quiero seguir leyendo muchas de tus aventuras literarias... pero que nunca llegues al explicit.
ResponderEliminarNena,
ResponderEliminarMe asomaré a tu diario de a bordo cada semana :)
A ver si me pongo las pilas yo también!!
Un besazo!