Derrota:
- De derromper: Camino, senda o vereda de tierra. Rumbo o dirección que llevan en su navegación las embarcaciones
- Acción o efecto de derrotar.
Derrotar:
- (Segunda acepción): Destruir, arruinar a alguien en la salud o en los bienes
Domingo por la tarde. Hace una tarde preciosa de finales de verano que podía haber aprovechado para dar un paseo, sin embargo, me he quedado en casa planchando un cerro de ropa que tenía acumulado desde finales de junio y viendo una maratón de Sexo en Nueva York.
Me encanta esa serie, aunque siempre te hace darte cuenta que al igual que las protagonistas, eres una soltera treinteañera que no sabe muy bien cómo encaminar su rumbo.
Durante estas vacaciones, una amiga me dijo, no sin falta de razón aunque me cueste reconocerlo, que soy una miedosa compulsiva en relación a los hombres. No lo malinterpretéis, no les temo como los niños temen al hombre del saco, pero sí temo mis relaciones con ellos, evidentemente por malas experiencias y por miedo a que me hagan daño.
Hace unos meses que me veo con un chico fantástico, es un tío muy sanote, listo, divertido y muy buena persona. Me gusta bastante. Hemos hablado poco o nada de la relación que hay entre ambos, sólo llegamos a la conclusión una vez que el tema salió sin buscarlo, que ambos queríamos ir despacio, algo que me alegró sobremanera, principalmente, porque no estoy segura de querer tener una relación. Bueno, eso no es del todo cierto, la verdad es que me acojona tener una relación, y no es por miedo al compromiso. Es por miedo a la derrota.
A mí, como a casi todo el mundo, me encantaría encontrar a una persona que fuera compañero, amigo, confidente, me comprendiera y me respetara, me quisiera y aprendiera a aceptarme tal y como soy, pero soy muy consciente de que yo tengo que ofrecer lo mismo, no por una ley implícita en la que tienes que dar lo que recibes, si no por que todo eso es lo que significa para mí una relación. Para mí eso es el verdadero compromiso, no tiene nada que ver con promesas de para toda la vida.
Por eso, ir despacio, me pareció la mejor de las opciones, la más natural y la más lógica, pero hay veces que sí me cuestiono si sólo soy un entretenimiento para él o si está de verdad interesado en conocerme.
Así que he decidido no exprimirme el limón más de lo necesario, y dejar de tener miedo a la derrota o al cambio de ésta.